Medio: Olé
Fecha: 10 de octubre de 2008
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El crack de la Selección, en un mano a mano con Olé, asume que frente a Uruguay “más que nunca, llegó la hora de ganar”. Y como sus compañeros, reconoce que éste es el momento de mayor presión.
 
¿Sentís que juegan para salvarle la cabeza al Coco?

-Al Coco hay que bancarlo en la cancha. Me encantaría que logremos los resultados para que se quede, para que no se lo ponga más en duda y para que la Selección siga adelante. Hay que estar tranquilos y trabajar con el Coco. Tienen que darle tiempo a él y a nosotros. Tiempo para seguir creciendo.

Lionel Messi responde con naturalidad aunque la pregunta, obligada en los tiempos que corren, viene cargada de pimienta. Ni se escandaliza, ni la gambetea. La contesta tranquilo, como todo lo que le pregunta Olé en el mano a mano exclusivo a horas del clásico rioplatense, que si siempre es hot, imaginate lo que va a ser ahora…

-¿Cómo estás?

-Entusiasmado y con ganas de que pase este partido para calmar a todos.

-¿Sienten esa presión que se percibe en el ambiente?

-Sabemos que en la Selección hay presión: hay que ganar siempre. Pero a todos nos pasa lo mismo en nuestros clubes.

-¿Son conscientes de que ya están en instancias definitorias de la Eliminatoria?

-Son importantes todos los partidos que se vienen pero ahora más que nunca llegó la hora de ganar. Está todo muy parejo. Llevamos varias fechas sin un triunfo, pero contra Perú nos empataron sobre el final y Paraguay se encontró con un gol temprano… Debemos mejorar, pero hubo partidos en los que la Selección no tuvo suerte, en los que aunque no había jugado bien, los tenía para ganar.

-¿Es igual presión en la Selección que en Barsa?

-Se trata de lo mismo. De ganar. En Barcelona, de dejar contenta a una ciudad; y acá, a un país.

-Basile siempre te mimó. ¿Qué sentís ahora por su situación?

-El Coco nos da mucha libertad y mucha tranquilidad. Todos nos sentimos muy cómodos trabajando y jugando en sus equipos. Por eso, todos queremos lo mejor para él.

-La crítica redunda en un punto: la rompen en Europa y no acá. Kun, Tevez, vos…

-Las Eliminatorias son difíciles y no se puede jugar al fútbol. Perú se cierra atrás, Ecuador también, lo que decía del gol rápido de Paraguay… Es muy complicado ganar, pero nos tenemos confianza. Más que nunca queremos ganar, porque si te descuidás, el que está abajo te pasa, está todo muy peleado.

-¿Te sentís la gran figura de la Selección?

-Nunca me sentí así. Hay jugadores de calidad bárbara y mucha trayectoria.

-¿Trabajás para ser el número uno del mundo o es sólo fruto del talento?

-Te digo cómo me lo tomo yo: si tiene que llegar, llegará. Intento hacer las cosas bien, quiero ganar cosas importantes con el Barcelona y con la Selección. Prefiero los éxitos colectivos por encima de los individuales. Después, si lo otro llega, lógico que estaré muy feliz, pero me lo tomo con calma.

-¿Qué jugador de la Selección puede ganar un partido solo?

-Hay muchos que pueden marcar una diferencia. Pero es más difícil que un jugador gane un partido, a que lo hagamos en equipo. Hay que trabajar para ganar los partidos en equipo.

-Maradona dijo que en su equipo el irreemplazable es Masche. ¿En el tuyo?

-No sé, pero podemos estar de acuerdo con que Mascherano es un jugador importantísimo por el equilibrio que te da.

-¿Qué pasa cuando dicen que sos un morfón?

-Nada.

-¿Y sos un morfón?

-Me da lo mismo lo que diga la gente. Yo sigo jugando a mi manera y trato de hacer lo mejor. Siempre fue mi manera de jugar, la que me hizo crecer y conseguir muchas cosas.

-¿Tu juego cambió?

-No, sigue siendo el mismo. Pero quiero seguir aprendiendo.

-¿En los Juegos encontraste otro sector en donde tener la pelota?

-En Pekín fue diferente. Nos juntamos con Román, el Kun, Di María, Lavezzi arriba. Era diferente el juego también.

-¿Aprendiste de la experiencia que te tocó vivir en la previa a los Olímpicos, por el tironeo entre el Barsa y la Selección?

-Seguro, de todo se aprende, se crece. Pero eso ya pasó. Si miro para atrás, me quedo con todo lo lindo que pasé en China, con la medalla de oro. Eso no me lo olvidaré nunca más.

-¿Les vino bien la charla con Riquelme en China? ¿Estaban peleados?

-Nunca hubo nada entre Román y yo, nunca nos peleamos. Nos tratamos correctamente. No somos amigos porque tenemos diferentes edades, es normal. Es más, todo lo que se dijo nos vino bien para acercarnos más.

-¿Te molestaron las críticas de Maradona cuando antes te elogiaba?

-Tranquilo, no pasa nada. Estoy acostumbrado a que Diego hable de mí…

-Pero…

-No pasa nada, está todo bien. Es el mejor de todos los tiempos y siempre dijo cosas buenas de mí.

-¿Al acercarse el 2010, aumenta la presión sobre vos, por lo del “Mundial de Messi”?

-Estoy igual que siempre, tranquilo, no me siento más presionado. Este es un año importante, quiero hacer una buena campaña, ganar títulos con el Barcelona y crecer con la Selección. Por ahora lo llevo bien, no me presiono para nada.