En el entretiempo del amistoso del Barcelona contra el Al-Ahly, Guardiola decidió que era el momento para que el talento de Lionel Messi hiciera su primera aparición de la pretemporada y volviera a lucir la camiseta del Barcelona (la naranja fluor suplente), ya terminado el receso después de lo que fue la mejor temporada de su vida. El rosarino salió a jugar la segunda parte en el estadio Wembley y se mostró con muchísimas ganas en la goleada por 4 a 1 al conjunto egipcio.

No había podido debutar en lo que fue el estreno del Barcelona, el viernes pasado ante el Tottenham, porque, según Guardiola, tenía unas molestias por las cuales prefería no arriesgarlo de manera apurada. No jugó desde el inicio contra el Al-Ahly, por esta amistosa Wembley Cup, pero Pep lo mandó a la cancha en el complemento y no tardó en amoldarse al juego. Gestó lo que fue el 3-1 parcial, al jugar una soberbia pared con Pedro, que derivó en un centro que Jeffren terminó convirtiendo en gol.

Al igual que contra el Tottenham, el Barça demostró que continúa desplegando su mismo sistema y filosofía que lo llevó a la triple corona. Ya de vuelta en Barcelona, Leo y el resto del equipo conocerán a Zlatan Ibrahimovic, el nuevo punta del equipo, que llega a cambio de Samuel Eto´o. El próximo amistoso será en Estados Unidos, contra LA Galaxy de David Beckham, el domingo 2 de agosto.